El constante creciemiento del paro se ensaña con la Comunidad de Madrid. La capital española es una de las autonomías que más sufre el desempleo entre sus ciudadanos. Los más afectados son los jóvenes.
Según un informe realizado por el sindicato UGT, más del 16% de los madrileños no tienen trabajo, casi el doble de los parados que hace tan sólo 2 años. De los más de 6,5 millones de ciudadanos que viven en Madrid, 1 millón cuarenta mil personas no tienen trabajo, de los cuales 170 000 tampoco disponen de ningún otro recurso económico para poder subsistir. Un problema que se recrudece año tras año, pues además, las ayudas o prestaciones sociales para todos aquellos que no encuentran un oficio o incluso que ninguno de los miembros de su núcleo familiar tenga algún cargo laboral, han bajado considerablemente.
Los presupuestos destinados a ayudas para el empleo en la Comunidad de Madrid han descendido, y lo han hecho de los 483 millones de euros que se tenían reservados para esta causa en 2008, a los 460 millones en 2011. Y es que por aquella época aún no había llegado lo peor, la crisis. De hecho si nos remontamos al 27 de enero de 2006, hace ya 5 años, las noticias que recibíamos con respecto a los datos del Inem eran muy diferentes a los de ahora. Es más, ese mismo día de hace 5 años, se publicaba en el periódico El Mundo: "el paro bajó en 239.800 personas en 2005, con lo que el número total de desempleados se situó en 1.841.300, un 11,1% menos en relación al año anterior, dejando la tasa de paro en el 8,7%, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE)." A lo largo de esos años aún se creaba empleo, o al menos en mayor medida de lo que se hace ahora. En cuanto a los grupos más afectados, no eran los jóvenes como ahora que, según UGT, 4 de cada 10 no dispone de trabajo, sino las mujeres y personas superiores a los 45 años.
Eran años en los que descendía la tasa de paro y no aumentaba indiscriminadamente como sucede ahora. De hecho según los datos del INE, el porcentaje de parados en el año 1994 era del 23,91 % mientras que en 2005 había descendido hasta la cifra de 8,7%. Algo más de la mitad del porcentaje que sufre ahora la Comunidad de Madrid.
Es una pena que un ejercicio periodístico tan notable, se vea ensombrecido, por un inicio de artículo-opinión, no suficientemente contrastado, es cierto lo del desempleo juvenil, pero dos cuestiones; Es una intoxicación por parte de U.G.T. escribír que la Comunidad de Madrid se situa a la cabeza del paro ¡que barbaridad!, y dos habrá que exigirle al Gobierno/Ejecutivo, que haga las reformas estructurales que sean necesarias para tratar de paliar el grave problema que representa el desempleo para toda la sociedad, especialmente para los jóvenes. RECOMENDACIÓN: ES IMPRESCINDIBLE CONTRASTAR LOS DATOS, PORQUE SINO EL TRANSMISOR DE LA INFORMACIÓN SE CONVIERTE DE ALGUNA MANERA EN COMPLICE DEL INTOXICADOR, EN ESTE CASO PARECE QUE ES U.G.T.
ResponderEliminarLAS RECETAS DEL PASADO, NO SOLUCIONAN LOS PROBLEMAS DEL PRESENTE.
El cuarto poder
Hola amigos, siento que mi comentario haya hecho modificar el artículo original, en un intento por dejar vacío de contenido mi anterior opinión. Dos recomendaciones, la ética es el mayor bién de cualquier profesional, y dos, los contenidos en internet están abiertos a todo el mundo, por lo que no entiendo su insistencia en Madrid, cuando hay Comunidades que presentan peores cifras de paro, según la última E.P.A. de hecho la de Madrid, junto con las Comunidades de Andalucía y Valencia, es en las que aumenta el número de ocupados.
ResponderEliminarIntentaré en lo sucesivo, no participar en este foro, tan susceptible ante otras opiniones . Gracias
El cuarto poder
No se preocupe Aristóteles, el artículo no ha sido modificado por su comentario de hecho le instamos a que siga diciéndonos sus opiniones.
ResponderEliminarEs más, el artículo no se ha modificado en cuanto a su redacción sino en cuanto a su estética, lo único que ha cambiado es la letra negrita de la entradilla (que antes no estaba); pero la primera frase que tanto criticaba sigue siendo la misma.
Gracias.